TRES PRÁCTICAS PARA RECUPERAR EL EQUILIBRIO 1. Animate a tener esa conversación Elegí la conversación que venís postergando. Pensá qué pasó, qué efecto tuvo y qué necesitás que cambie. Después hablá con respeto, pero sin vueltas. Ser claro no te vuelve duro. 2. Transformá confianza en acuerdos No des por entendido lo que nunca se habló. Acordá qué resultado esperan, para cuándo y en qué momento van a revisar el avance. La confianza funciona mejor cuando también existe claridad. 3. No cambies las reglas para agradar Antes de hacer una excepción, preguntate si tomarías la misma decisión con otra persona del equipo. Si no, revisá qué estás protegiendo. El vínculo necesita justicia y previsibilidad, no privilegios escondidos. Cuidar a alguien también puede significar decirle algo que preferiría no escuchar. Dario Varona® · 14
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