Compromiso: poder no siempre significa querer o confiar Saber si una persona puede hacer una tarea todavía no alcanza. Puede tener conocimientos, experiencia y habilidades suficientes y, aun así, no estar igualmente dispuesta o segura para llevarla adelante. Para observar compromiso podemos mirar: • qué tan dispuesta está a involucrarse; • qué nivel de confianza muestra frente a esa tarea; • cuánta motivación tiene para sostenerla; • qué señales aparecen cuando surgen dificultades. Competencia y compromiso no necesariamente avanzan juntos. Una persona puede tener experiencia y atravesar un momento donde su compromiso disminuyó. También puede estar muy entusiasmada con una nueva responsabilidad y todavía no contar con la experiencia necesaria para resolverla sola. Entonces, si como líder mirás únicamente cuánto sabe, te quedás con una parte de la situación. Y cuidado con otra simplificación: lo que observás no te permite leer la mente. El compromiso se conversa y se infiere con prudencia a partir de conductas, contexto y diálogo. No es una etiqueta psicológica. La lectura más útil combina lo que puede hacer con lo que está pasando en su disposición para hacerlo. 11
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